Obligaciones negociables: qué son y la guía para entender cómo funcionan

Las obligaciones negociables no son deuda: son una forma de convertir tu ahorro en exposición a la salud financiera de una empresa, con cupón, vencimiento y prospecto. Fijate qué mirar y podés comparar emisores antes de invertir.

Bimonetario5 min de lectura
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Dos certificados de bonos sobre mesa de nogal logotipo grabado

¿Escuchaste hablar de obligaciones negociables y te preguntás qué son exactamente? En pocas palabras, son una forma que tienen las empresas para pedir dinero prestado, y vos, como inversor, podés prestarles y recibir un interés a cambio. Es como si le prestaras plata a una compañía en lugar de a un banco.

Cuando una empresa necesita fondos para crecer, lanzar un nuevo producto o financiar sus operaciones, puede emitir deuda. Esa deuda se divide en pequeñas partes que se venden en el mercado de capitales. Cada una de esas partes es una obligación negociable (ON).

Al comprar una ON, te convertís en acreedor de la empresa. Esto significa que la compañía se compromete a devolverte el capital que invertiste en una fecha determinada (vencimiento) y, mientras tanto, a pagarte intereses periódicos.

¿Cómo funcionan en la práctica?

El funcionamiento es bastante directo. Una empresa anuncia que necesita financiamiento y emite obligaciones negociables a través de una oferta pública. Para participar, necesitás tener una cuenta comitente en un bróker o Agente de Liquidación y Compensación (ALyC).

Una vez que tenés la cuenta, podés comprar estas ON de dos maneras:

  1. En la licitación primaria: Es cuando la empresa emite la deuda por primera vez. Vos ofertás para comprar una cantidad determinada a un precio específico.
  2. En el mercado secundario: Si no participaste en la licitación inicial, podés comprarle las ON a otro inversor que ya las tenga y quiera venderlas. Acá el precio lo determina la oferta y la demanda del momento.

Cuando adquirís una ON, la empresa te pagará intereses (el cupón) en fechas ya establecidas. Al llegar la fecha de vencimiento, te devolverá el capital original que invertiste, conocido como amortización.

Los elementos clave de una obligación negociable

Para entender bien una ON, tenés que conocer sus partes. Todas las condiciones están detalladas en un documento llamado "prospecto de emisión", que es fundamental leer antes de invertir.

  • Emisor: Es la empresa que emite la deuda para financiarse.
  • Valor nominal: Es el valor original del título, sobre el cual se calculan los intereses. No siempre coincide con el precio que pagás en el mercado.
  • Fecha de emisión y vencimiento: La primera es cuando la ON empieza a circular y la segunda es cuando la empresa te devuelve el capital. El tiempo entre ambas fechas es el plazo de la inversión.
  • Moneda: Las ON pueden estar emitidas en pesos o en dólares. Algunas, emitidas en dólares, permiten la suscripción y el pago tanto de intereses como de capital en pesos, ajustados al tipo de cambio oficial. Esto se conoce como dólar linked.
  • Cupón (intereses): Es la ganancia que recibís por prestar tu dinero. El cupón puede ser a tasa fija (sabés de antemano cuánto vas a cobrar), a tasa variable (generalmente atada a un índice de referencia como la tasa Badlar) o mixto.
  • Amortización: Es la devolución del capital que invertiste. Puede ser toda junta al vencimiento (bullet) o en cuotas periódicas a lo largo de la vida del instrumento.

Bonos u obligaciones negociables: diferencias

Aunque a menudo se usan como sinónimos, no son lo mismo. La diferencia principal radica en quién emite la deuda.

  • Las obligaciones negociables son emitidas por empresas privadas. Cuando invertís en una ON, le estás prestando plata a una compañía.
  • Los bonos son emitidos por el sector público. Esto incluye al Estado Nacional, provincias o municipios. Al comprar un bono, le estás prestando plata al gobierno.

Esta diferencia es crucial porque el riesgo asociado a cada instrumento es distinto. El riesgo de una ON depende de la capacidad de la empresa para generar ganancias y pagar sus deudas, mientras que el riesgo de un bono público está atado a la capacidad del Estado para recaudar y cumplir con sus compromisos financieros.

Tipos de obligaciones negociables según sus características

No todas las ON son iguales. Se pueden clasificar de distintas maneras según sus condiciones, lo que te permite elegir la que mejor se adapte a tu perfil.

  • Según la moneda:
    • En pesos: Tanto el capital como los intereses se pagan en moneda local. Algunas pueden ajustar por CER para protegerte de la inflación.
    • En dólares: Se emiten y pagan en dólares estadounidenses.
    • Dólar-linked: Se suscriben y pagan en pesos, pero el capital y los intereses están atados a la evolución del tipo de cambio oficial.
  • Según la tasa de interés:
    • Tasa fija: El interés está predefinido y no cambia durante toda la vida de la ON.
    • Tasa variable: El interés se ajusta periódicamente según una tasa de referencia del mercado (por ejemplo, la tasa Badlar más un margen fijo).
    • Cupón cero: No pagan intereses periódicos, sino que se compran con un descuento sobre su valor nominal y al vencimiento te pagan el valor completo. La ganancia es la diferencia.
  • Según la forma de amortización:
    • Bullet: El capital se devuelve íntegramente en la fecha de vencimiento.
    • Amortizable: El capital se devuelve en varias cuotas a lo largo del plazo del instrumento.

¿Qué riesgos tenés que considerar?

Como cualquier inversión, las obligaciones negociables tienen riesgos que es importante que conozcas.

  • Riesgo de default o de crédito: Es el riesgo más importante. Se refiere a la posibilidad de que la empresa emisora no pueda pagar los intereses o devolver el capital en los términos acordados. Para evaluar este riesgo, existen las calificadoras de riesgo, que analizan la salud financiera de la empresa y le asignan una nota (por ejemplo, AAA, AA, A, etc.) que indica su solvencia. Una mejor calificación implica, en teoría, un menor riesgo.
  • Riesgo de mercado: Si querés vender tu ON en el mercado secundario antes del vencimiento, el precio puede haber bajado por cambios en las tasas de interés o en la percepción del mercado sobre la empresa. Si las tasas de interés suben, las ON ya emitidas con tasas más bajas tienden a valer menos.
  • Riesgo de liquidez: Es la posibilidad de que no encuentres compradores si querés vender tu ON antes del vencimiento, o que tengas que hacerlo a un precio muy bajo. Esto suele ocurrir con emisiones de empresas más chicas o menos conocidas.

Para empezar a invertir en este instrumento, el primer paso es abrir una cuenta en un bróker en Argentina. A través de su plataforma, podrás ver las distintas obligaciones negociables disponibles, analizar sus prospectos y decidir cuál se ajusta mejor a tus objetivos.

Este contenido es puramente informativo y no constituye una recomendación de inversión, asesoramiento financiero, legal ni impositivo. Las condiciones de los instrumentos financieros, así como la normativa que los regula, pueden cambiar. Siempre verificá la información en las fuentes oficiales o consultá con un profesional matriculado antes de tomar cualquier decisión de inversión.

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