Lecap o plazo fijo: claves para entender la diferencia y elegir

Si te preguntás cuál opción preserva tu dinero en pesos, entendé las diferencias entre LECAP y plazo fijo. Te explico, en lenguaje simple, cómo se calculan intereses, qué liquidez ofrecen y qué mirar antes de invertir bien.

Bimonetario7 min de lectura
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Dos frascos LECAP y Plazo Fijo sobre escritorio de madera

¿Estás buscando dónde poner tus pesos para que no pierdan valor y no sabés si te conviene más una LECAP o el clásico plazo fijo? Es una duda muy común. Aunque los dos son instrumentos de tasa fija en pesos y de corto plazo, funcionan de manera muy distinta. Entender esas diferencias es clave para que elijas la opción que mejor se ajusta a lo que necesitás.

Acá te voy a explicar, de la forma más simple posible, qué es cada uno, cómo se diferencian en rendimiento, riesgo y liquidez, para que puedas tomar una decisión con toda la información sobre la mesa.

Qué es una LECAP y qué es un plazo fijo

Para empezar, vamos a lo básico. Son dos maneras de prestar tu plata a cambio de un interés, pero se la prestás a entidades diferentes.

  • Un plazo fijo es un depósito de dinero que hacés en un banco por un tiempo determinado. Al final de ese plazo, el banco te devuelve tu capital más los intereses que generaste. Es el instrumento de ahorro más conocido y tradicional.
  • Una LECAP (Letra del Tesoro Capitalizable en Pesos) es un título de deuda que emite el Tesoro Nacional. En criollo: le estás prestando plata directamente al Estado argentino. A cambio, al vencimiento, el Estado te paga el capital que pusiste más los intereses.

La primera gran diferencia es a quién le confiás tu dinero: a un banco (privado o público) o al Estado Nacional. Y de acá se desprenden casi todas las demás distinciones.

Rendimiento: la diferencia está en cómo se calculan los intereses

Aunque ambos son a "tasa fija", la forma en que se generan y pagan los intereses es completamente distinta. Acá está una de las claves más importantes.

La LECAP y el interés compuesto

El nombre "capitalizable" te da la pista principal. Las LECAP funcionan con un sistema de interés compuesto. Esto significa que, cada mes, los intereses que se van generando se suman automáticamente al capital inicial. Al mes siguiente, los nuevos intereses se calculan sobre ese monto agrandado (capital + intereses del mes anterior).

Imaginate una bola de nieve que baja por una montaña: a medida que avanza, se hace cada vez más grande. Con las LECAP pasa algo parecido. Aunque vos recibís toda la plata junta al final, el cálculo del interés mensual se va "reinvirtiendo" y potenciando el resultado final.

El plazo fijo y el interés simple

El plazo fijo tradicional, en cambio, funciona con interés simple. Los intereses se calculan siempre sobre el capital que depositaste al principio. No importa si lo hiciste a 30, 60 o 90 días; la base para el cálculo del interés no cambia.

Si querés lograr un efecto parecido al del interés compuesto con un plazo fijo, tendrías que renovarlo manualmente cada 30 días, incluyendo los intereses ganados en el nuevo capital. La LECAP, en cambio, lo hace de forma automática.

Por lo general, al no tener la intermediación de un banco, las tasas de las LECAP suelen ser un poco más competitivas que las de los plazos fijos. Esto se debe a que el inversor asume directamente el riesgo del Estado y se salta el margen que gana el banco por captar depósitos y luego invertirlos.

Riesgo: ¿es más seguro un banco o el Estado?

Este es un punto que genera muchas dudas. "Prestarle al Estado" suena para muchos más arriesgado que "poner la plata en el banco". Analicemos qué hay detrás de cada opción.

El riesgo de un plazo fijo

Cuando hacés un plazo fijo, tu dinero está en un banco. El riesgo principal sería que ese banco quiebre o pierda su licencia para operar. Sin embargo, en Argentina existe un seguro de garantía de los depósitos.

Este sistema, administrado por una entidad llamada SEDESA, te cubre hasta un monto máximo por persona, por banco. La cobertura incluye tanto tu capital como los intereses generados. Esto significa que, mientras tu inversión esté por debajo de ese tope, el riesgo es muy bajo, sin importar si el banco es grande o chico. Podés consultar el monto exacto de la cobertura en el sitio del Banco Central (BCRA), ya que se actualiza periódicamente.

El riesgo de una LECAP

Al invertir en una LECAP, el deudor es el Tesoro Nacional. Por lo tanto, estás asumiendo lo que se conoce como "riesgo soberano". ¿Qué significa esto? Que el cumplimiento del pago depende de la capacidad y voluntad del Estado de pagar sus deudas.

Este riesgo es el mismo que se mide con el famoso "riesgo país". Si bien es un riesgo real, en el contexto de instrumentos de corto plazo y en pesos, el mercado suele considerarlo acotado. La decisión de invertir o no pasa por la confianza que tengas en que el Estado cumplirá con sus compromisos en moneda local. No hay un seguro como el de los depósitos bancarios que te cubra.

Liquidez: la gran ventaja de las LECAP

La liquidez es la capacidad de convertir tu inversión en dinero en efectivo de forma rápida. Y acá, la diferencia entre una LECAP y un plazo fijo es abismal.

Plazo fijo: el dinero inmovilizado

La principal característica de un plazo fijo tradicional es que no podés tocar el dinero hasta la fecha de vencimiento. Si surge un imprevisto y necesitás la plata, no podés retirarla. Para solucionar esto, algunos bancos ofrecen plazos fijos "precancelables", pero suelen pagar una tasa de interés mucho menor si decidís cancelarlo antes de tiempo. Además, esta opción no siempre está disponible.

Armar un buen presupuesto personal te puede ayudar a definir cuánto dinero podés inmovilizar sin problemas.

LECAP: el mercado secundario te da una salida

Con las LECAP, la historia es diferente. Aunque tienen una fecha de vencimiento, cotizan en el mercado de capitales. Esto quiere decir que podés venderlas en cualquier momento antes de que venzan.

Esta operación se hace a través de tu bróker o sociedad de bolsa en lo que se conoce como mercado secundario. Si necesitás tu dinero, simplemente ponés tus LECAP a la venta y, una vez que otro inversor las compra, recibís la plata (generalmente en 24 o 48 horas hábiles).

¡Ojo con esto! El precio al que vendas tu LECAP en el mercado secundario dependerá de las condiciones de ese momento, principalmente de las tasas de interés.

  • Si las tasas de interés del mercado subieron desde que compraste la letra, es probable que tengas que venderla a un precio menor (con una pérdida o menor ganancia).
  • Si las tasas bajaron, el precio de tu letra seguramente habrá subido.

Esta flexibilidad es ideal si querés tener tu dinero invertido pero no estás 100% seguro de no necesitarlo. Por ejemplo, es una excelente opción para manejar tu fondo de emergencia.

Tabla comparativa: LECAP vs. Plazo Fijo

CaracterísticaLECAP (Letra del Tesoro Capitalizable)Plazo Fijo Tradicional
DeudorEstado Nacional (Tesoro)Banco comercial
Tipo de InterésCompuesto (capitaliza mensualmente)Simple (se calcula sobre el capital inicial)
LiquidezAlta. Se puede vender en el mercado secundario antes del vencimiento.Baja. El dinero queda inmovilizado hasta el vencimiento.
RiesgoRiesgo soberano (capacidad de pago del Estado).Riesgo bancario, cubierto por un seguro de depósitos hasta cierto límite.
¿Cómo invertir?A través de una cuenta comitente en un bróker o sociedad de bolsa.Directamente en un banco (home banking, app o sucursal).

Entonces, ¿qué te conviene más?

No hay una respuesta única, porque depende de tu perfil y tus necesidades.

Elegí un plazo fijo si:

  • Priorizás la simplicidad y ya estás familiarizado con el sistema bancario.
  • Te da más tranquilidad el seguro de garantía de los depósitos.
  • Estás 100% seguro de que no vas a necesitar el dinero hasta el vencimiento.
  • No querés abrir una cuenta en un bróker ni operar en el mercado de capitales.

Elegí una LECAP si:

  • Buscás un rendimiento potencialmente mayor gracias al interés compuesto y a tasas que suelen ser más competitivas.
  • Valorás la liquidez y querés tener la opción de vender tu inversión si necesitás la plata.
  • No te incomoda asumir el riesgo del Estado Nacional para un instrumento en pesos.
  • Ya tenés o estás dispuesto a abrir una cuenta comitente en un bróker.

Ambas opciones son válidas para intentar proteger tus ahorros de la inflación en el corto plazo. Ahora que conocés las diferencias de fondo, tenés mejores herramientas para decidir cuál se adapta mejor a tu estrategia financiera.

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