Deuda de tarjeta de crédito: cuándo prescribe y deja de ser exigible

Descubrí cómo saber si la deuda de tarjeta prescribe y no puede cobrarse por vía judicial. Te explico cuándo empieza a correr el plazo, qué lo interrumpe y qué conviene hacer ante un cobro de años atrás.

Bimonetario5 min de lectura
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Aviso de deuda envejecido sobre escritorio de madera con logo

¿Te contactó un estudio de cobranzas por un saldo impago de tu tarjeta de crédito de hace varios años? Antes de alarmarte o aceptar un plan de pagos, es fundamental que conozcas tus derechos. En Argentina, las deudas de tarjeta de crédito no son eternas: la ley establece un plazo claro para que el banco pueda reclamártelas judicialmente.

Entender qué es la prescripción y cómo funciona te da una herramienta clave para manejar la situación. No se trata de una fórmula para no pagar, sino de saber cuándo una deuda deja de ser legalmente exigible por la vía judicial.

La prescripción de la deuda: ¿en cuánto tiempo ocurre?

La pregunta del millón es: ¿cuántos años tienen que pasar para que una deuda de tarjeta de crédito prescriba? La respuesta no está en el Código Civil y Comercial, sino en una ley específica: la Ley 25.065 de Tarjetas de Crédito.

Esta norma es la que manda y establece plazos más cortos que los de otras deudas. Según su artículo 47, el tiempo que tiene el banco para iniciar un juicio depende del tipo de acción legal que quiera usar:

  • Un año para la acción ejecutiva: El banco tiene el plazo de un año desde que la deuda entró en mora para iniciar un "juicio ejecutivo". Este es un proceso más rápido y directo para intentar cobrar el saldo. Pasado ese año, pierde la chance de usar esta vía ágil.
  • Tres años para la acción ordinaria: Si el banco no usó la vía ejecutiva en el primer año (o si esta no prosperó), todavía le queda el camino del "juicio ordinario". Para este tipo de proceso, que es más largo y complejo, el plazo de prescripción es de tres años.

En resumen, si pasaron más de tres años desde el vencimiento del resumen que dejaste de pagar y el banco nunca inició un juicio, la deuda de tu tarjeta de crédito está prescripta. Esto significa que perdió su derecho a exigirte el pago por la vía judicial.

¿Desde cuándo empieza a correr el tiempo?

Este es un punto clave. El plazo de prescripción no empieza a contar desde que te llaman por teléfono o te mandan un mail. El reloj se pone en marcha desde el momento en que la deuda se vuelve "exigible", es decir, desde la fecha de vencimiento del primer resumen que no pagaste.

A partir de ese día, el banco tiene los plazos que vimos (uno o tres años) para actuar. Cualquier reclamo posterior a ese tiempo, si no hubo interrupciones, no tiene fuerza legal para obligarte a pagar en un juicio.

Cuidado: así se interrumpe el plazo de prescripción

El simple paso del tiempo no siempre alcanza. Existen actos legales que "pausan" o "resetean" el contador de la prescripción, dándole más tiempo al acreedor. Es fundamental que los conozcas para no cometer un error que te perjudique.

Las causas más comunes que interrumpen la prescripción son:

  1. Inicio de una demanda judicial: Si el banco te inicia un juicio y te notifica formalmente, el plazo de prescripción se interrumpe y todo el tiempo que había transcurrido vuelve a cero.
  2. Reconocimiento de la deuda: Este es el punto más delicado y donde muchos cometen errores. Si de alguna manera reconocés que debés ese dinero, la prescripción se interrumpe. ¿Cómo puede pasar?
    • Haciendo un pago parcial: Aunque solo pagues una pequeña parte del total, estás reconociendo la existencia de la deuda.
    • Firmando un plan de pagos: Si un estudio de cobranzas te ofrece un plan y lo firmás, estás creando una nueva obligación y reiniciando el plazo.
    • Pidiendo un plazo extra por escrito: Cualquier comunicación donde admitas la deuda (un mail, una nota) puede ser usada en tu contra.
  3. Interpelación fehaciente: Si el banco o un estudio de abogados te envía una carta documento reclamando el pago, el plazo de prescripción se suspende (no se reinicia) por única vez, por un lapso de seis meses.

Por eso, si creés que tu deuda puede estar prescripta, la recomendación es clara: no realices ningún pago, no firmes nada ni reconozcas la deuda de ninguna forma hasta no estar seguro.

¿Qué hago si la deuda está prescripta?

Que una deuda esté prescripta no significa que desaparezca mágicamente. Lo que se extingue es el derecho del banco a forzar su cobro en la justicia. La deuda se convierte en lo que se conoce como una "obligación natural".

Entonces, ¿qué pasa en la práctica?

  • No es automática: La prescripción no se declara de oficio. Si el banco te iniciara un juicio por una deuda ya prescripta, sos vos quien debe presentar un escrito ante el juez (con un abogado) oponiendo la "excepción de prescripción". Si no lo hacés, el juicio podría seguir adelante.
  • Pueden seguir llamándote: Los estudios de cobranza pueden seguir intentando cobrar la deuda de manera extrajudicial (por teléfono, mail, etc.). Sin embargo, ya no tienen la amenaza de un juicio para presionarte.
  • No borra tu historial crediticio: La prescripción de la acción judicial y tu informe en bases de datos como el Veraz: qué es y cómo funciona tu historial de crédito en Argentina son dos cosas distintas. La Ley de Protección de Datos Personales (N° 25.326) establece que la información de deudas puede figurar en los registros por un máximo de cinco años. Pasado ese tiempo, deberían eliminarla, hayas pagado o no, siempre que no te hayan iniciado un juicio.

Saber si una deuda de tarjeta de crédito está prescripta te da poder de negociación y tranquilidad. Si tenés dudas sobre tu situación particular, la consulta con un abogado especialista puede darte la claridad que necesitás para tomar la mejor decisión.

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